¿Cómo se diagnostica el autismo en adultos?
En qué consiste el proceso clínico para diagnosticar autismo en la edad adulta, sus etapas y las herramientas de evaluación que se utilizan.
Un proceso clínico, no de laboratorio
El diagnóstico de autismo en adultos no incluye pruebas de laboratorio: es un proceso clínico realizado por psiquiatras o psicólogos especializados.
Se basa en entrevistas exhaustivas, la revisión del historial de desarrollo desde la infancia y la evaluación de cómo los síntomas impactan la vida diaria actual.
Etapas del proceso de evaluación
- Entrevista clínica y anamnesis: el especialista evalúa el comportamiento actual, repasa el desarrollo infantil (dificultades sociales, patrones de comunicación, intereses en la niñez) y busca comprender las estrategias de adaptación o enmascaramiento desarrolladas con los años.
- Cuestionarios y escalas de autoevaluación: se utilizan herramientas estandarizadas como el Cociente del Espectro Autista (AQ) o el cuestionario RAADS-R, que sirven de guía para medir rasgos autistas.
- Evaluación neuropsicológica: se aplican pruebas para descartar otras condiciones (como el TDAH) y evaluar la flexibilidad cognitiva, la atención y el funcionamiento ejecutivo.
- Entrevistas a terceros (opcional): en ocasiones se conversa con familiares o amigos cercanos para recopilar información sobre el comportamiento a lo largo de la vida.
El diagnóstico formal
Para obtener un diagnóstico formal se debe cumplir con los criterios del manual diagnóstico, que evalúan déficits persistentes en la comunicación social y la presencia de patrones de comportamiento restrictivos y repetitivos.
Puedes buscar profesionales o centros de salud mental especializados a través de asociaciones locales de neurodivergencia o directorios de especialistas.